Con una ubicación privilegiada, casi como un castillo de cuento de hadas, Surval Montreux, el único colegio femenino verdaderamente internacional de Suiza, se alza sobre una colina con vistas a Montreux. La vista del lago Lemán y los Alpes es espectacular, pero en el improbable caso de que alguien se canse de ella, Ginebra, Zúrich, Lausana y Berna también están a poca distancia.
Con una ubicación privilegiada, casi como un castillo de cuento de hadas, Surval Montreux, el único colegio femenino verdaderamente internacional de Suiza, se alza sobre una colina con vistas a Montreux. La vista del lago Lemán y los Alpes es espectacular, pero en el improbable caso de que alguien se canse de ella, Ginebra, Zúrich, Lausana y Berna también están a poca distancia.
Fundado originalmente siguiendo la tradición de un internado de etiqueta, el enfoque aquí se centraba menos en la excelencia académica y más en preparar a las jóvenes para su integración en la sociedad. Si bien el rol de la mujer ha cambiado considerablemente con los años, aún se pueden encontrar vestigios de esa época en Surval: se imparte etiqueta, una materia poco común en otros colegios hoy en día. Sin embargo, el objetivo declarado del internado es educar a sus alumnas para que sean ciudadanas globales y la mejor versión de sí mismas, capaces de defenderse y valerse por sí mismas en cualquier situación. ¡Valores como el coraje, la curiosidad, la honestidad y la franqueza siguen siendo muy apreciados aquí!
En este colegio de ambiente familiar, los horarios se adaptan individualmente a cada una de las aproximadamente 60 alumnas, independientemente de si cursan el Diploma de Bachillerato Americano o los A-Levels. Gracias a su singular metodología de aprendizaje invertido, se anima a las alumnas a prepararse para las clases con antelación, lo que les permite profundizar en los temas. En el aula, como en todas las demás áreas, fomentar la independencia es un pilar fundamental de la filosofía de Surval.
Los idiomas principales del colegio son el inglés y el francés, y fiel a sus orígenes, el enfoque no se centra únicamente en el vocabulario y la gramática. El idioma se considera parte integral de la cultura, abarcando costumbres, gastronomía, arte y etiqueta. Además, el carácter internacional del colegio enseña a las alumnas a valorar la diversidad y a abordarla con tolerancia y respeto. Esto se refleja de forma natural en el día a día, ya que en Surval se respira un ambiente acogedor, como el de un hogar, rodeado de muchas hermanas.